Con su ayuda se pueden salvar muchas vidas más


Hace unos pocos días, Debbie Delgado Vega, la directora ejecutiva de LOLA (Latino Organization for Liver Awareness), una organización comunitaria que forma parte de la Hispanic Federation, me explicaba que nuestra región está atravesando una grave situación en materia de donación de órganos.

Debbie Delgado Vega es una experta en el tema por razones personales y profesionales. En lo personal, porque fue un transplante de hígado lo que le salvó la vida hace algunos años. Y en lo profesional, porque está completamente comprometida con la educación de nuestra comunidad sobre las enfermedades del hígado y la donación de órganos, y con prestarle asistencia tanto a quienes esperan un órgano con el que sean compatibles, como a quienes quieren hacer ese gesto supremo de amor al prójimo, que es dar parte de uno para que otro pueda vivir.

La directora ejecutiva de LOLA me señaló recientes artículos periodísticos sobre el descenso violento de las donaciones de órganos en nuestra región en las últimas semanas. En años recientes ha habido en todo el país una disminución de órganos disponibles. Esto se debe en parte a que han bajado las tasas de accidentes de tránsito y el número de homicidios. Y la situación se ha complicado porque los avances de la ciencia médica ha aumentado la demanda de órganos. Pero a pesar de ello, la falta de órganos donados en la región de Nueva York es grave e inexplicable.

El tema es de enorme importancia para nuestra comunidad. Los hispanos, según informes de LOLA, son tres veces más propensos que los blancos no hispanos y una vez y media más que los negros no hispanos, a sufrir enfermedades renales de última etapa. Es decir, males del riñón que exigen que el paciente reciba regularmente tratamientos de diálisis para sobrevivir. Los estudios médicos indican que, como promedio, las personas de determinados grupos étnicos son más compatibles genéticamente con otras de ese mismo grupo. Y aunque los latinos no somos una raza, nuestros diferentes pueblos tienen características parecidas. De manera que para salvar más vidas hispanas se necesitan más donantes hispanos.

El tema es sumamente importante y lo seguiremos tratando en otra ocasión. Pero yo les recomiendo a quienes necesiten más información, o que estén interesados en la posibilidad de que sus órganos salven a otro hispano, que se pongan en contacto con LOLA de inmediato. La organización que dirige Debbie Delgado Vega tiene para ese fin una línea de información gratuita: 1-888-367-LOLA.

Como dice la propia Debbie: "Yo esperé casi tres años antes de recibir mi regalo de vida y sé cuán agonizante la larga espera puede ser. Pero es por esa misma razón que yo he dedicado mi vida a ayudar a aquellos en espera. A mis hermanos latinos les exhorto a que sean donantes. Yo he ayudado a miles de personas, pero con su ayuda podríamos salvar muchas vidas más".

- Lorraine Cortes Vazquez